Ibiza – Costa norte
Ibiza - Costa norte (y una ojeada a Ses Balandres)
Cala Sant Vincent, todavía un pequeño reducto.
Es amplia; mucho, en realidad, comparada con la mayoría. Y está flanqueada por dos brazos montañosos de roca que la protegen sobradamente del viento. Te llamará la atención, sin duda, el complejo de hoteles y comercios que ocupa la primera y única línea de playa. Pero hay que tener en cuenta que la población más cercana, San Vicente de Sa Cala, no puede considerarse un pueblo al uso, dado que la concentración física de viviendas -o edificios- a la que pueda darse el nombre de núcleo urbano es muy reducida. Eso significa que la verdadera oferta de alojamiento y de servicios de la zona se halla restringida a la cala. Ahí es donde podrás obtener lo que necesites. Y no hay más.
Por así decirlo, y enlazando con las líneas con que abríamos la entrada, Cala San Vicente ya hace unas décadas que es accesible por carretera. Pero, en cierto sentido, sigue siendo un lugar reservado. La prueba está en que, a pesar de la ocupación que puedan registrar los hoteles radicados allí, la playa no está en exceso frecuentada.
Sant Joan de Lebritja,, very similar.
Cala Xarraca, la costa sin maquillaje.
Las recompensas, en estos casos, casi siempre son inmediatas. Y también lo son aquí: Sus aguas son conocidas por ser las más claras de Ibiza.
Si con Cala Xarraca no te has quedado saciado -o también si lo has hecho, por qué no-, no tienes más que recorrer unos 800 metros más a pie en el sentido de la carretera. De esa manera llegarás a otra cala, s’Illot des Renclí. Más pequeña si cabe que las anteriores, de grava y también con algún que otro varadero. Pero comparte las mismas ventajas que aquellas: la nitidez de sus aguas no es superable. Para amenizar el baño, dicho sea de paso, contamos con el islote que da nombre al lugar; una plataforma plana prácticamente a tiro de brazo de la orilla.
Port de Sant Miquel, Cova de Can Marçà y Torre de Balansat.
Sin prisa, pero sin pausa, tras el almuerzo continuaremos camino. Nos aguarda una auténtica belleza -para nosotros, las cuevas lo son sin excepción; sobre todo por esa connotación infantil que todas ellas irradian al respecto del contrabando y la piratería-: La Cova de Can Marçà.
Bodega Can Maymó.
Como colofón a nuestra ruta, creemos que no está mal, ¿no?
Ses Balandres, una recóndita cala.
No vamos a ocultar que para que la ruta de hoy fuera ya de ensueño, habríamos rematado con un descenso a Ses Balandres, una recóndita cala cuyo acceso es, digamos, arduo. Precisamente por ese motivo, debemos reservar esa aventura para otro día. Porque, de hecho, para hacerlo bien, conviene que a Ses Balandres vayamos cargados de paciencia, atención, energía y provisiones. Y equipados con calzado cómodo y fiable (nada de chanclas, queremos decir). Si se siguen esas pequeñas recomendaciones y se emprende así, se trata de una excursión fabulosa. De una duración, pongamos, de tres horas; una para bajar (puede hacerse en la mitad de tiempo), otra para descansar y disfrutar de la cala y una tercera para subir. El descenso por el acantilado no es peligroso -aunque algún tramo hay que hacerlo ayudándonos de una cuerda, queda dicho-, pero exige todo lo anterior.
Islas Canarias
Últimas rutas
Los Rodeos (Aeropuerto) – Acantilados de Los Gigantes
En una sola jornada, vaya la advertencia por delante, es un recorrido exigente.
Estamos hablando de una ruta que cubre una distancia total aproximada de 170Km. Eso, de ida. Porque para el regreso a la zona norte de la isla, si has reservado allí tu alojamiento, tienes distintas opciones.
Arrecife- Parque Nacional Timanfaya. Ruta sudoeste
Hoy proponemos una ruta asequible (requiere poco esfuerzo) y bellísima. Además, puede emprenderse desde distintos puntos de origen. Podemos partir de Arrecife o de Puerto del Carmen, donde se concentra gran parte de la oferta de alojamiento o, como en otras ocasiones, desde el mismo aeropuerto, nada más aterrizar. El único requisito es comenzar a una hora temprana; aunque razonable, sin madrugones.
La Palma - Roque de los Muchachos (y el cielo)
Olvídate de lo que has conocido. Los bosques de La Palma son otra cosa. Y tanto lo son, que para descubrirlo ni siquiera necesitas tener los ojos abiertos. Basta con olerlos.
No hablemos ya de su cielo, uno de los cinco mejores del mundo en cuanto a nitidez; óptimo para la observación astronómica. La prueba está en que en Roque de los Muchachos se encuentra el mejor observatorio astrofísico del hemisferio norte.
La Isla Bonita. Razones hay para su nombre. Además, Reserva Mundial de la Biosfera.
Hoy optamos por la rama norte, LP-1. Regresando después a Santa Cruz por el ramal noreste, la carretera LP-4. En total, como siempre, no vamos a abordar una distancia imposible. Alrededor de 150Kms. Tampoco vamos a hacer hincapié en ningún pueblo en especial (en uno, en todo caso), puesto que todos ellos tienen su encanto y queda a elección del viajero detenerse en el que más le atraiga. Aun así, abundan en nuestra ruta -también como siempre- los hitos. Porque en La Palma hay muchas cosas que ver.
Pasamos, pues, sin perder tiempo, por Hertz o por Thrifty, en el aeropuerto. Podemos alquilar un coche en el Aeropuerto de la Palma, el que nos parezca oportuno -ahí sí merece la pena invertir un minuto y elegir el vehículo que nos ofrezca mayor comodidad; vamos a pasar en él unas cuantas horas- y tomamos la LP-1.